
Oficina privada de administración de casas excepcionales en México.
Una experiencia boutique, para usted y para sus huéspedes.
Una sola oficina para todo, esté usted en el país o fuera de él: recibir huéspedes y conservar el inmueble, los doce meses.
Multilingüe. Toda la comunicación pasa por nosotros. Usted no recibe mensajes.
Identificación oficial de quien reserva y depósito por daños en cada estancia. Monitoreo de ruido y de ocupación mientras hay huéspedes: si se rebasa el límite, la alerta la atiende la oficina.
Estándar hotelero. Inventario de blancos numerado. Inspección fotográfica después de cada salida.
Humedad, salitre, moho y aire acondicionado en la costa. Cada casa tiene su calendario anual y el trabajo se hace antes de la falla, no después.
Agua, luz, internet y cuota de condominio, pagados antes del vencimiento. Cada pago con su comprobante, en su estado de cuenta del mes.
Fotografía profesional de cada espacio y el mobiliario que la casa necesite para recibir huéspedes. La casa se presenta una vez, bien.
RFC, CFDI, conciliación de ISR e IVA, ISH. Retenciones de plataforma reconciliadas línea por línea.
RETUR-Q y visto bueno de Protección Civil en Quintana Roo. Padrón de anfitriones en la Ciudad de México. Los avisos de su fideicomiso se presentan en fecha ante la institución fiduciaria.
Una vez al año usted recibe la lista de lo que conviene reponer y de lo que conviene renovar. Decide qué entra, y queda por escrito.
Servicios adicionales, aparte de la administración. Usted pide un traslado, un chef o una mesa reservada a la misma oficina que administra su casa; sus huéspedes piden por el mismo canal. Se cotiza antes y se factura a quien lo usa.

Traslados de aeropuerto y disposición por día, con conductor asignado.
Usted da la fecha y el destino. Operador, permisos, tripulación y el traslado hasta la casa quedan coordinados.
Usted dice el día, la hora y cuántos vienen. La despensa hecha, el chef confirmado, el personal en la casa cuando usted abre la puerta.
Distintas en cada plaza. Las elige una por una el equipo que opera ahí. Nunca un catálogo.
Usted llega a su casa, no a la de sus huéspedes.
La mayoría de los administradores convierten al propietario en visitante de su propia casa. Usted llega a la suya, y lo recibe quien la administra todo el año: conoce la casa, conoce a quien trabaja en ella y sabe cómo la quiere usted. Usted lo dice una vez. Los servicios que utilice se facturan aparte de sus honorarios de administración.
El día 5 llega el depósito y, con él, el estado de cuenta del mes: lo que entró por cada canal, lo que salió y lo que queda. En su área privada están las reservas, los documentos y el calendario, donde sus fechas entran antes que las de cualquier huésped.
Ejemplo. Las cifras son ilustrativas; el formato es el que usted recibe cada mes.
Antes de cada llegada y después de cada salida. Seguro de responsabilidad civil y contenidos, vigente y a su nombre.
Esta oficina se ocupa del dinero de su casa de principio a fin: cobra a los canales, paga limpieza, mantenimiento, servicios y condominio, y le entrega el neto el día 5 en la cuenta que usted indique. Nada se compensa a ojo: cada ingreso y cada gasto llega con su comprobante en el estado de cuenta del mes, y su contador lo puede revisar línea por línea.
Una directora de propiedad lleva su casa todo el año: autoriza los gastos, coordina a los proveedores y responde cuando usted escribe. No hay grupos de mensajería ni central de atención.
Una casa que se renta genera registros, declaraciones y avisos cada mes. Son los de arriba: se abren, se presentan y se archivan en esta oficina, con su comprobante. Usted los consulta cuando quiere; su contador también.

Una plaza se abre cuando ya vive ahí quien puede estar en la casa a las siete de la mañana. Los registros, los permisos y el tope de noches de cada estado los lleva ese mismo equipo.
Dos viven fuera de México. El tercero, en Monterrey, tiene tres casas. Aparecen con iniciales y ciudad: la discreción que reciben ellos es la que recibirá usted.
Al principio me incomodaba no enterarme de nada. Hoy es justo lo que pago: supe de la fuga del calentador cuando ya estaba resuelta, con la factura adentro.
Mi contador dejó de preguntarme por los comprobantes. Ese fue el cambio.
Llegué en diciembre avisando con tres días. La casa estaba lista y quien me abrió la puerta sabía cómo la quiero.

Angela fijó el estándar de esta oficina y responde por cada casa que administra.
Es de la Ciudad de México. Estudió Administración y Dirección de Empresas con especialización en Negocios Internacionales en la Universidad Anáhuac México, y desde la universidad se orientó a la hotelería y a la administración de propiedades. Su paso por Grupo Marriott —administración, atención al huésped y desarrollo de negocio— es de donde viene el estándar con el que se trabaja aquí: fundó GEMA para llevar ese estándar hotelero a casas privadas. Como directora general supervisa personalmente la calidad de cada casa administrada. Lee cada solicitud de valoración y contesta por escrito.
Todo empieza por escrito y sigue con la directora asignada a su casa.
Solicitar valoración privadaUna sola reunión. Un contrato. Un juego de llaves.
Recibimos a los huéspedes y mantenemos la casa. Limpieza, cobranza, impuestos e incidencias.
El día 5 de cada mes, en la cuenta y la moneda que usted indique.
Recibirá un estimado de ingreso anual para su casa, un plan de operación para rentarla y conservarla, y el honorario de administración. Sin llamada previa. Sin compromiso.